El egoísmo,¬ asesino mi nombre;¬
mientras el reloj¬
marcaba en su abuelo,¬
-el tiempo-¬
con mi juventud olvidada,
regreso anciano.
Adherido en mapas del destierro,
unido a la prolongada ausencia
de la patria, que convierte
mi sueño en esperanza;
la angustia de encontrarte casada
y “viuda” dos veces;
mirarnos al rostro y saber
que ambos envejecimos;
somos dos extraños,
en el fondo de nuestro ser
somos algo de ayer.
Despidamonos en el silencio
de la tarde para siempre.
2001
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1 comentario:
poema?
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